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Fuente: BOXER MOTORS
Durante diez años el BMW Motorrad Club CDMX ha llevado a cabo la última rodada anual, en la cual se aprovecha el camino para encontrarse con amigos y camaradas de otros motoclubes oficiales. Es similar a una posada, en la cual la amistad y los buenos caminos son el lugar ideal para cerrar el año. Esta vez, en la Sierra Gorda, nos encontramos...

Todo empezó hace diez años cuando en el BMW Motorrad Club CDMX se nos ocurrió hacer una última rodada anual, en la cual además de aprovechar el camino invitaríamos a nuestros amigos para así poder convivir. Algo similar a una posada, en la cual la amistad y los buenos caminos fueran lo que nos animara.

Se inició la búsqueda de los lugares y decidimos tomar como base la hermosa ex hacienda de Conca en el municipio de Arroyo Seco, en lo más hondo de la Sierra Gorda Queretana. Un lugar rodeado de vegetación y grandes ríos, además de tener un excelente paisaje. El hotel actualmente es temático. Está lleno de frailes y monjas que nos hacen remontarnos a las épocas de fray Junípero Serra. Aquél que llegó a la zona a catequizar a todos los habitantes de aquellos años.

Diez años después, nos reunimos en una cafetería en la salida de la carretera a Querétaro, donde fue muy agradable ver mas de 40 motocicletas listas para salir a rodar. Amigos con los que de cuando en cuando sales a dar una vuelta, compañeros de otros clubes como el Central de la Ciudad de México, integrantes del Mototour que este año cumplió 20 de su fundación. Así como los Inmortales y el club GS.

La idea era comenzar el convivio desayunando café con pan, pero como todo buen motociclista, la mayoría salió con rumbo al conocido restaurante de barbacoa en Palmillas, para empacarse una gran cantidad de esta jugosa carne, con tortillas recién hechas y una exquisita salsa borracha.

Posteriormente seguimos nuestro camino rumbo a las cavas de la Redonda, donde quedé en un viaje anterior gratamente sorprendido por la calidad de sus vinos, excelentes caldos tintos y muy refrescantes blancos. Obviamente recomiendo llegar en taxi ya que no respondemos de los efectos de probar todas las deliciosas variedades de vinos que aquí fabrican.

Como en la cena nos esperaba una deliciosa parrillada, decidimos adquirir variedades de vinos tintos para acompañarla. Una vez que las compras estaban en resguardo, en las maletas de nuestras BMW, reanudamos el camino con rumbo a Ezequiel Montes, Cadereyta y Vizarrón donde empieza la diversión.

Comenzamos con las impresionantes curvas de la Sierra Gorda, fantástica carretera, con vistas de locura. Primero la zona semidesértica, para ir subiendo hasta llegar al áreaboscosa donde el frío “pega” fuerte. Es impresionante cómo de ver una zona con poca vegetación dos curvas después admiramos una gran cantidad de coníferas .
Una vez llegando a la Puerta del Cielo (el punto más alto del recorrido) emprendimos el descenso. Ahí las coníferas empiezan a escasear y dan paso a la vegetación tropical, mientras la temperatura empieza a aumentar curva con curva.

Seguimos descendiendo. Pasamos pueblos maravillosos como Pinal de Amoles, donde el aroma a carnitas fritas nos llamaba a detenernos y quedarnos a disfrutar de su sabor, pero fuimos fuertes y logramos vencer sus encantos para llegar hasta Jalpan de Serra, una pequeña ciudad de diez mil habitantes. Lugar ideal para conocer cascadas, ríos y grutas que se encuentran cerca, además de las cinco misiones franciscanas, patrimonio cultural de la humanidad, sitios imperdibles de conocer.

Unos kilómetros delante de Jalpan llegamos a las Acamayas de Mario, un negocio con cocina del mar, realmente deliciosa. El platillo principal es el langostino de río al que llaman acamaya, de un sabor inigualable. En este lugar, para nuestra sorpresa, había mas motocicletas. Eran de los integrantes del club de Tamaulipas. Ellos salieron en la mañana de Tampico para estar con nosotros en este evento.

En la comida hubo inconvenientes, ya que los hambrientos motociclistas exigían su comida mientras el señor Mario se jalaba los pelos para tratar de sacar las órdenes de acamayas de la plancha, así como las deliciosas tostadas de ceviche y camarón o las quesadillas de pescado, igual de ricas.

Ya saciado el instinto caníbal de todos nosotros, unos partieron hacia el hotel para descansar, mientras otros nos fuimos a dar una vuelta a la misión de Tilaco, a 45 minutos, enclavada en la sierra. Para nuestra desgracia, por las festividades de la Virgen de Guadalupe, estaba cerrado el camino y nos tuvimos que regresar al hotel, no sin antes pasar al río Ayutla, un lugar bellísimo de aguas cristalinas que tiene una pequeña cascada llamada las Colmenas. El agua estaba a una temperatura tan agradable que algunos de nuestros compañeros mandaron a volar el equipo de motociclismo y se metieron a nadar.

Posteriormente llegamos al hotel para descansar y tomar un baño, en lo que esperábamos dieran las ocho de la noche y comenzara el evento.
Una vez en la cena, hizo su presencia un trío que tocó sones huastecos y ambientó durante toda la noche con su música. Costillas, sirlón, chorizo, salchichas y unos deliciosos elotes, fueron el menú. Momento adecuado para destapar aquellos vinos por los que pasamos horas antes.

Mientras el vino favorecía la digestión, también aligeraba el alma así que algunos de nuestros compañeros se pararon a cantar con el trío y emanaron de sus roncos pechos, grandes canciones que a todos nos tenían muy contentos.
La noche siguió y convivimos con compañeros de otros clubes, idea principal del evento. Salieron historias de motocicletas, de viajes, recomendaciones de lugares y obviamente invitaciones para vernos en los caminos de este hermoso país.

Al día siguiente y para rematar, el hotel nos puso en el desayuno un zacahuil. Un tamal de 20 kg de peso que está hecho de maíz quebrado relleno de pollo y cerdo envuelto en hoja de plátano, una maravilla. Terminado el desayuno, no nos quedó otra que abordar la motocicleta y regresar a nuestras casas, nuevamente rodando por la maravillosa Sierra Gorda. Esta experiencia quedará siempre en mi mente, ver a 66 motociclistas reunidos sólo para y por rodar, hace que el recuerdo sea fantástico.
Saludos a todos y nos vemos en la última del año 2017.

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