Ante la situación que se vive por el brote de COVID-19, el mundo del motociclismo BMW no es ajeno a la problemática, y diversas entidades se han sumado de manera responsable a las medidas para combatir la propagación de la enfermedad.

BMW dio a conocer, a través de su vocero Julian Friedrich, que detendrá la producción de motocicletas en Berlín Spandau, desde el pasado 20 de marzo hasta el 19 de abril, con el objetivo de proteger a sus empleados y familias de una posible infección.

Se espera que las afectaciones al negocio sean mínimas, y han realizado ajustes a los volúmenes de producción de manera flexible de acuerdo con la demanda, la cual ha tenido una desaceleración.

Entre otras medidas que el fabricante alemán ha tomado, se encuentra el cierre de algunos concesionarios en Europa, así como la implementación del home office en sus diferentes oficinas a nivel mundial.

Por su parte, la BMW Clubs Latin America Federation, organismo que rige los clubes oficiales BMW en los países afiliados de Latinoamérica, se pronunció el pasado 15 de marzo en un comunicado, reivindicando su compromiso con la seguridad y bienestar de sus miembros, representantes, personal e invitados.

La BMW CLAF compartió una serie de recomendaciones para sus asociados, entre las que destacan atender las indicaciones de las autoridades de salud locales y suspender, posponer o cancelar eventos y reuniones, con el objetivo de evitar la posible propagación del COVID-19, o en caso de continuar con los eventos, garantizar las condiciones sanitarias para los asistentes.

Siguiendo la misma línea, el Concorso d’Eleganza Villa d’Este, evento de autos y motocicletas clásicos y vintage organizado por BMW Group, anunció el viernes pasado a través de su sitio web que pospondrá el evento, originalmente programado del 22 al 24 de mayo, tentativamente para los días del 16 al 18 de octubre, esperando hasta el mes de junio para poderlo confirmar, en función de un constante monitoreo de la situación a nivel local e internacional.