Con los famosos azulejos de Talavera como símbolo en carteles, gorras y camisetas conmemorativas, el Mototour de Primavera 2017  onvocó a más de cien motociclistas BMW de toda la república en la ciudad de Puebla, para rodar por las curvas de la región y para convivir amistosamente, del 17 al 20 de marzo. Una vez más, los entusiastas de la marca muniquesa se ganaron el reconocimiento general por su sello característico: la práctica de un motociclismo responsable y seguro, que contribuye a difundir los atractivos de cada comunidad.

Por cierto, como un apunte de interés turístico sobre la ciudad anfitriona, cabe recordar que la talavera poblana presente en el diseño del Mototour 2017, es prácticamente ya la única de su tipo en el mundo, pues este arte casi se ha perdido en el viejo continente, donde se originó.
La cita para la apertura del encuentro fue en el hotel sede, el Grand Fiesta Americana de Puebla, el viernes 17.

Con el tradicional coctel de bienvenida, el registro de los participantes y los paquetes de obsequios conmemorativos, se inauguró el encuentro, en medio de saludos afectuosos expresados con los diversos acentos de la república, charlas entre los amigos acerca de sus respectivos trayectos desde sus estados de origen, y, naturalmente, comentarios respecto a las máquinas BMW que hacen posible esta forma de convivencia desde hace más de veinte años.

El pueblo de la neblina

El sábado 18, los motociclistas emprendieron la rodada haca Cuetzalan del Progreso, uno de los más atractivos pueblos mágicos poblanos. Cuetzalan es exactamente lo que mucha gente dentro y fuera de nuestro país se imagina cuando se habla de los típicos poblados de México: lugareños ataviados con la manta blanca y los sombreros tradicionales; calles empedradas que suben hacia las afueras de la comunidad, casas con tejados de barro y balcones de herrería colonial que sostienen floridas macetas de barro; el agudo campanario de la iglesia que se ve desde la carretera y avisa a los viajeros –en este caso, los motociclistas– la cercanía del poblado; el mercado al aire libre en la plaza, pletórico de artesanías y guisos tradicionales.

El trayecto, de 176 km, lleva unas dos horas y media. Para los motociclistas es un recorrido ideal, pues la ciudad se emplaza en las estribaciones de la Sierra Norte de Puebla, por ende, la carretera federal ofrece bastantes curvas y paisajes fotogénicos. A horas tempranas la niebla es muy frecuente. Los viajeros deben tomar eso en cuenta.

El recorrido en grupo, característico de los clubes BMW, fomenta la convivencia entre los participantes, pero sobre todo les proporciona una mayor seguridad en la carretera. Una camioneta de apoyo acompaña al contingente. La mayoría de las máquinas son GS, de doble propósito; si bien, casi todos los participantes son miembros de algún club, en cada cita acuden algunos motociclistas independientes.

Carlos León de la Barra, del Mototour BMW Ciudad de México, recuerda la gran responsabilidad que les corresponde a los organizadores de cada Mototour de Primavera: trazar las rutas exactas, con los sitios donde se puede desayunar; establecer comunicación con éstos para que estén preparados a fin de darle el servicio a los participantes; obtener tarifas preferenciales en los hoteles sede, conseguir patrocinadores para las rifas de regalos y para los paquetes con artículos conmemorativos, que se les entregan a los participantes durante el coctel de bienvenida.

No hay costo para la inscripción, ya que se trata de una Asociación civil sin fines de lucro. Los motociclistas seguidores de la casa bávara se van a la aventura por mero entusiasmo, por el afán de viajar a su manera y por el gusto de encontrarse con los amigos.

Un motociclismo responsable

Carlos León de la Barra confirma la convicción de muchos motociclistas viajeros: la misma ruta representa una experiencia completamente distinta cuando se recorre en motocicleta que cuando se cubre dentro de un coche: el motociclista siente que forma parte del paisaje.

Experimenta directamente el tiempo, la humedad, la temperatura, los aromas ambientales, los ruidos.

Para salir a la carretera, los grupos se organizan conforme al ritmo de manejo de los viajeros; así se garantiza su coordinación y seguridad, ningún motociclista se siente presionado para acelerar su ritmo. Nadie va a competir ni a romper marcas, sino a disfrutar de la convivencia en los paisajes de México.

Como cada año, se llevaron a cabo algunas pruebas de destreza, cuyo propósito en realidad es pasar un rato divertido, en camaradería y con buen humor. Carlos León de la Barra comenta que aproximadamente el 30 por ciento de los participantes llega acompañado. Hay también participación femenina, aún modesta en número, pero siempre entusiasta.

Las autoridades de los estados anfitriones tienen perfectamente reconocidos a los motociclistas BMW: saben que portan todos los elementos protectores, que sus máquinas son altamente seguras y que los pilotos se distinguen por su manejo cuidadoso. Los gobiernos reconocen en el motociclismo responsable una forma de impulso al turismo. Durante el Mototour de Primavera 2017, proporcionaron apoyo vial a los participantes.

El acto de clausura se llevó a cabo el 20 de marzo, en el Centro de convenciones de Puebla, con el apoyo de la Secretaría de Turismo de la entidad; la cena estuvo amenizada por música de piano en vivo, a volumen perfecto para no acallar las charlas. Esa noche se efectuaron las rifas, gracias al respaldo de los patrocinadores. Los premios consistieron en chamarras, cascos, equipos GPS y otros accesorios útiles para el camino.

El monto aproximado de las rifas fue de unos cien mil pesos; muchos de los asistentes se llevaron su premio y eso siempre le confiere un toque extra de satisfacción al viaje. Finalmente, tras las despedidas, los amigos partieron a sus respectivas ciudades, en espera de la nueva convocatoria para 2018, Oaxaca-Veracruz.