Toda clase de aventuras se han vivido sobre las máquinas BMW, pero ni los más entusiastas seguidores de las motocicletas bávaras se hubieran imaginado verlas convertidas en los vehículos de unas heroínas futuristas, en un refinado cómic de ciencia-ficción.

La sorprendente noticia se dio durante la última edición del Comic Con en Stuttgart, Alemania. Ahí, BMW Motorrad y Panini Verlags GmbH presentaron su original proyecto de novela gráfica sobre una crisis que amenaza a toda la civilización. Desde que se conocieron los planes para la realización de esta obra, tanto los aficionados a las historietas como los fieles de la marca de Baviera se mantuvieron pendientes del gran estreno.

Se trata de Riders in the Storm, una aventura inquietante que atrapa a los lectores desde las primeras viñetas. En la colorista narración, la oscuridad envuelve al mundo que conocemos cuando las fuerzas malignas toman el poder, encabezadas por el tenebroso y espectacular súper villano Megavore. El nombre del malvado expresa su afán por devorar cuanto exista frente a él. Las huestes oscuras provocan que las máquinas se vuelven contra la gente a quien servían.

Cuando todo parece perdido, las fuerzas combinadas de tres figuras heroicas y de Black Rider emprenden la lucha contra Megavore para salvar al planeta de la destrucción. Riders in the storm nos lleva así a un viaje vertiginoso, a través de un mundo fantástico, lleno de acción y heroísmo en torno a unas motocicletas tan increíbles como realistas en cada uno de sus detalles. Los fanáticos de la fábrica muniquesa reconocerán de inmediato en las páginas ilustradas a la BMW G 310 R, a la BMW S 1000 RR y a la BMW1000 R. No es de extrañar, ya que el ilustrador Riccardo Burchielli, una de las estrellas de la historieta moderna, es al mismo tiempo un apasionado del motociclismo.

Los nombres perfectos para este trabajo.

Tanto el argumento como el guión son obra del escritor y dibujante croata Darko Macan, quien descubrió los cómics desde los cuatro años, por lo que muy ponto asimiló el lenguaje de este medio, en torno al cual gira su labor creativa. Uno de los rasgos característicos en su obra es el agudo toque de ironía y humor. Macan ha ganado fama como ilustrador en el competidísimo mundo de las historietas, que desde siempre se ha construido sobre sus artistas gráficos; con el paso del tiempo, Macan ha podido diversificar su trabajo.

Actualmente realiza lo mismo ilustración que guiones de cómics infantiles y humorísticos; asimismo crea historias más realistas, para un público exigente que prefiere ilustradores vigorosos como Riccardo Burchielli. Para el escritor croata, el gran reto de Riders in the storm fue lograr que la amalgama de magia y ciencia-ficción funcionara en un mundo reconocible para el público lector, un mundo inmerso en una crisis que lo puede exterminar. Macan resolvió uno de los mayores desafíos de su carrera mediante la creación de un sistema de universos, los cuales comparten la misma pasión por las motocicletas y súbitamente se ven ante una amenaza común. La aventura toca además los problemas del medio ambiente y del autoritarismo, dos cuestiones que nos preocupan en la actualidad. Con este argumento tan atractivo y tan vinculado a la cultura del motociclismo, BMW Motorrad debía confiarle la puesta en escena a un artista de vanguardia, que fuese un verdadero amante de las motos. Por ello encomendó la obra justamente a un experimentado profesional como Riccardo Burchielli. “Los cómics fascinan a personas de todo el mundo y BMW Motorrad quería vincularse de algún modo con esta forma de contar historias. Por la temática, buscaban a un ilustrador que también fuera motero y creo que el hecho de conducir una BMW me ha ayudado a colaborar con Panini Comics”, declaró el italiano a la publicación Newsletter BMW Riders.

Y es que, tal como lo informa el mismo medio de la casa bávara, la gran pasión que le permite a Burchielli liberarse de sus presiones profesionales como artista, es el motociclismo, que practica precisamente sobre una BMW. En su R 1150 GS recorre los caminos vecinales y los pueblecillos de Italia: “Me encanta conducir kilómetros y kilómetros, sin destino fijo y sin GPS, únicamente con mapas de papel, como en los viejos tiempos.”

Cuando Burchielli habla de su encuentro con la GS parece un trovador que elogia a una reina: “Fue amor a primera vista. Al principio fue el diseño, pero después descubrí sus prestaciones. Es una moto estupenda, puedes conducir miles de kilómetros sin problemas. Pero, por encima de todo, es una motocicleta que evoca aventura, tanto si estás conduciendo por la carretera como fuera de ella, en el desierto más lejano o a la vuelta de la esquina”.

El arte de Burchielli reproduce con la meticulosidad de un ingeniero las máquinas BMW, lo que demuestra la capacidad del europeo para asimilar una tradición estadounidense que se remonta a Milton Caniff, quien a través de sus tiras dibujó una detallada crónica de la II Guerra Mundial, con sus uniformes, armas y aviones. En el siglo XXI, el italiano consigue retratar a las BMW sin que la precisión técnica le reste dinamismo a la acción.

El sitio de DC Comics informa que Burchielli debutó profesionalmente en 2003 con la serie John Doe. Durante aquella etapa, Burchielli dibujaba relatos cortos para las principales revistas de fumetti, como se denomina al género en Italia: Skorpyo y Lanciostory. En Europa la historieta es tan importante que dispone de sus propias librerías especializadas y las bibliotecas cuentan con secciones dedicadas a la bande dessinée, como le denominan en francés. Burchielli alcanzó el triunfo en los cómics estadounidenses en 2005, gracias a su impresionante trabajo para la obra DMZ, de Brian Wood, una oscura y brillante narración sobre una g uerraurbana contemporánea.

Por su parte, Newsletter BMW Riders ofrece la semblanza del artista: Burchielli, como tantos otros profesionales de la ilustración, empezó sus trazos desde que pudo sostener un lápiz, sobre cualquier superficie a su alcance, incluidas las paredes familiares, como es frecuente en la niñez. Empezó a destacar por sus dibujos en la escuela primaria. Pronto conoció la obra de los historietistas del Viejo Mundo, como Bernet, quien va de la aventura policial oscura (Torpedo 1936) a la fantasía futurista (Sarván) y Moebius, uno de los autores principales de la ciencia-ficción. Will Dennis, buscador de talentos para DC Comics, descubrió a Burchielli en el Comic Con de Nápoles y lo reclutó para la compañía estadounidense propietaria de personajes como la Mujer Maravilla, Supermán y Batman.

La saga de las aventureras en moto.

La principal heroína de Riders in the storm se inspiró en una celebridad de la vida real. Se trata de Makani Terror, la triunfadora modelo internacional de tatuajes, con más de 50 portadas en su haber. Makani Terror era la estrella perfecta para la novela gráfica, pues desde sus mocedades se inició al mismo tiempo en el motociclismo y en los tatuajes.

A Makani, como al Fantasma, de Lee Falk, le acompaña un lobo, sólo que en Riders in the storm, el animal aparece dotado de poderes extraordinarios. Junto a Makani actúan otras heroínas: la motociclista consumada, Eve, la artista Nikki Animah y la enigmática Black Rider.

Makani Terror se mostró entusiasmada por convertirse en una súper heroína, según lo declaró a Newsletter BMW riders: “Desde que era niña, siempre he sido una amante de los cómics y muchas veces he soñado con ser una heroína con superpoderes. ¿Quién me iba a decir a mí que algún día mi sueño se haría realidad? Estoy encantada de trabajar con BMW Motorrad y Panini en este nuevo proyecto conjunto, Riders in the Storm. Con dos socios de tal calibre, junto con pasión y fuerza, el proyecto será sin duda emocionante y tendrá un gran éxito”.

Como muy lejano antecedente cabe recordar que, en la era psicodélica, otra estrella de la vida real se convirtió en la motociclista aventurera de una historieta insólita. Se trataba de la cantante francesa Françoise Hardy, a quien el autor belga Guy Peellaert transformó en la bizarra y contracultural Pravda; muchas décadas antes, en la era del jazz, la famosa flapper del cine, Louise Brooks, inspiró la tira cómica Dixie Dugan; otras celebridades que inspiraron personajes de historietas fueron Judy Garland, Brigitte Bardot y Sylvie Vartan.

En las redes informáticas abundan las imágenes de Makani Terror y Riccardo Burchielli en plena campaña promocional de Raiders in the storm. La protagonista asistió a la feria Comic Con de Alemania, junto con una BMW G 310 R decorada conforme a la novela gráfica. Makani Terror y Burchielli también participaron en el festival BMW Motorrad Days; ante un auditorio entusiasta, hablaron sobre la aventura futurista.

Ejemplares de colección.

BMW equipó a las heroínas con tanto cuidado como a los pilotos de las competencias reales: de la plumilla magistral de Riccardo Burchielli, Makani, Eve, Nikki Animah y Black Rider, recibieron motos G 310 R, S 1000 RR y S 1000 R. El vehículo del súper villano Megavore es una especie de transformer construido con piezas provenientes de diversas máquinas.

La estética de Riders in the storm ha cautivado al público. La entrevista de Newsletter BMW Riders rastrea las fuentes del estilo Burchielli: “Soy un apasionado del rock y del heavy metal, por lo que empiezo el día escuchando algo contundente que me da energía. Me aporta mucha felicidad, aunque no sé si a mis vecinos les pasa lo mismo. Bromas aparte, necesito sentirme libre de preocupaciones para inspirarme. Para expresarme correctamente, debo tener este estado de ánimo, así que siempre que puedo dibujo con la mente abierta.”

Riders in the Storm se desarrolla en escenarios muy estilizados, que el dibujante encuadra desde perspectivas inusuales; sus protagonistas juveniles son inusuales, extravagantes si se prefiere, pero con un carácter que cautiva y los mantiene en la memoria una vez que s eles conoce.

La edición impresa de Riders in the Storm es muy limitada: 777 ejemplares en alemán y 1,555 en inglés. Las cifras son deliberadamente simbólicas y, desde luego, convierten a cada pieza en objeto de colección.

Los aficionados a la historieta comentan que esta obra, en la que convergen elementos de Europa y los Estados Unidos, encierra una respuesta a quienes creen que el lector juvenil de cómics se limita al manga oriental.

Más allá de estas cuestiones, muy probablemente habrá numerosos lectores juveniles de historietas que se volverán seguidores de BMW, y que, dentro de unos años, emprenderán sus propias aventuras de la vida real sobre las motocicletas muniquesas.