Desde hace varios años, los amantes de la relojería vienen reclamando a las grandes casas suizas un regreso a los tamaños de caja más compactos, dejando atrás la tendencia de relojes cada vez más grandes que dominó buena parte de las últimas dos décadas. Blancpain, la firma que inventó el reloj de buceo moderno, se sumó ahora a esa corriente con el lanzamiento del Fifty Fathoms Bathyscaphe 70th Anniversary.
El otro Fifty Fathoms
Mientras el icónico Fifty Fathoms de 1953 —desarrollado originalmente para buzos de combate— suele llevarse todo el protagonismo dentro de la historia de la marca, en 1956 Blancpain presentó una alternativa pensada para el público general: el Bathyscaphe, una versión más pequeña y de líneas más simples, orientada a los buceadores recreativos que por entonces empezaban a multiplicarse.

Este modelo “civil” cumple 70 años en 2026, y en lugar de modernizarlo hasta perder su identidad original, Blancpain decidió recurrir a sus propios archivos en busca de inspiración, encontrando en una referencia de 1978 el punto de partida ideal para esta pieza conmemorativa.
Un diseño anclado en 1968
La nueva edición mantiene una caja de acero inoxidable de 37,4 mm de diámetro, 12,3 mm de grosor y 46,5 mm de lug-to-lug, recuperando la carrura fina y las asas afiladas del modelo original. El dial gris meteorito con acabado sunburst luce el logo vintage de Blancpain, índices tipo bastón en oro blanco rellenos de Super-LumiNova de tono envejecido, y un característico segundero con punta de flecha.
No todo es una copia fiel del pasado: el bisel unidireccional reemplaza el inserto de hesalita original por cerámica resistente a los rayones, y la resistencia al agua se eleva a unos sólidos 300 metros, muy por encima de las capacidades reales del reloj de los años 60.
Un corazón con cuatro días de autonomía
Si el reloj de 1968 llevaba un fondo de caja ciego, esta reedición exhibe a través de un cristal de zafiro el calibre manufactura 1150, equipado con doble barrilete, espiral de silicio y una reserva de marcha de nada menos que 100 horas, es decir, más de cuatro días de funcionamiento sin necesidad de darle cuerda.
El rotor en oro rosa de 18 quilates es, quizás, el detalle más llamativo del conjunto: está esqueletizado siguiendo el estilo de la masa oscilante del Fifty Fathoms original. Cada uno de los 300 fondos de caja de esta edición limitada lleva su propia numeración individual.