BMW Motorrad Motorsport confirmó que Miguel Oliveira seguirá en el equipo ROKiT BMW Motorrad WorldSBK durante la temporada 2027. El piloto portugués competirá un año más a bordo de la BMW M 1000 RR, después de una primera campaña en el Mundial de Superbike marcada por los podios, una lesión y una adaptación rápida a una categoría nueva para él.
El anuncio llega en pleno tramo final del campeonato 2026 y refuerza la apuesta de la marca alemana por un piloto que debutó en la serie después de siete temporadas en MotoGP.

Un salto que no era sencillo
Oliveira cierra su etapa en la máxima categoría con cinco victorias, todas con KTM, entre ellas el histórico triunfo en el Gran Premio de Portugal. A finales de 2025 tuvo que buscar un nuevo destino y lo encontró en el WorldSBK, un cambio que implicaba aprender una moto distinta, nuevos circuitos y otra dinámica de carrera, además de contribuir al desarrollo de la M 1000 RR.
Una temporada de arranque lento y gran reacción
El inicio, en Australia, fue complicado. El punto de inflexión llegó en Portimão, donde el portugués firmó un fin de semana notable con tres podios. Volvió a subir al cajón en Balaton Park, pero una caída en la Superpole Race le provocó una lesión que lo dejó fuera de las rondas de Most y Aragón.
Hasta ahora suma cuatro podios en su primer año en el campeonato. Como contamos en nuestra cobertura de Cremona, en la ronda italiana también mostró buen ritmo, con una caída cuando marchaba quinto en la segunda carrera.

Lo que dicen los protagonistas
Oliveira considera que la combinación entre piloto, moto y equipo todavía tiene mucho margen de mejora. Según explicó, esta temporada sirvió para sentar las bases y lo mejor aún está por llegar, además de resaltar la confianza construida con BMW Motorrad Motorsport.
Por su parte, Sven Blusch, director de BMW Motorrad Motorsport, señaló que la rápida adaptación de Oliveira y sus primeros resultados demuestran que puede convertirse en una pieza importante del equipo.
El objetivo: pasar de los podios a las victorias
Con su continuidad asegurada, el piloto de Pragal podrá concentrarse en cerrar la temporada, que termina en Jerez de la Frontera del 16 al 18 de octubre, y luego en preparar su segundo año en el WorldSBK. La meta es clara: transformar los podios en victorias y convertirse en un referente de la marca.
Para BMW, mantener a un piloto con su experiencia en el proyecto es un argumento más en su intención de volver a pelear por la cima del Campeonato Mundial de Superbike con la M 1000 RR.
