Sena presentó la Prism 2, una nueva cámara de acción pensada específicamente para motociclistas, que resuelve de raíz uno de los problemas más frustrantes para quienes documentan sus rodadas: capturar el audio del intercomunicador sin depender de cables, adaptadores ni edición posterior.
El problema que finalmente tiene solución
Cualquiera que haya intentado editar el video de una rodada grupal conoce la frustración. La cámara graba una cosa; el intercomunicador, otra. Para juntar ambas señales en un mismo archivo suele hacer falta dividir el audio del headset con cables o un grabador adicional, y después sincronizarlo todo manualmente en edición, un proceso tedioso que muchos riders terminan por evitar.
La Prism 2 elimina ese paso. La cámara se conecta directamente a la red Sena Mesh Intercom, compatible tanto con Open Mesh como con Group Mesh, y graba la conversación del grupo directamente sobre el archivo de video. El rider puede elegir el canal desde el que se captura el audio, y la cámara es capaz de registrar a varios pilotos hablando al mismo tiempo, de modo que la grabación final se convierte en una conversación real, no solo en un video con ruido de motor de fondo.

Especificaciones que respaldan el uso en carretera
Más allá de esa función distintiva, la Prism 2 llega con una ficha técnica sólida, orientada a resistir las condiciones típicas de una rodada larga:
- Video 4K a 30 fps, con un sensor Sony IMX317 y lente de apertura f/2.0 y campo de visión de 165 grados, ajustable en cuatro niveles.
- Opciones adicionales de grabación en 2.7K a 60/30 fps, 1080p a 120/60/30 fps y 720p a 120/60 fps.
- Estabilización electrónica de imagen (EIS), aunque vale la pena aclarar que no cubre las velocidades de cuadro más altas: los modos 2.7K60, 1080p120 y 720p120 se graban sin estabilización.
- Fotografías de hasta 20 megapíxeles, con modos de ráfaga, temporizador y timelapse.
- Certificación IPX7 de resistencia al agua y rango de operación de entre -4°F y 131°F, un dato relevante para quienes ruedan en climas extremos.
Audio pensado para el viento y el ruido de carretera
El audio se puede capturar desde el micrófono integrado de la cámara, desde un headset Bluetooth emparejado o directamente desde la red Mesh, y se guarda en formato AAC estéreo a 48 kHz. Sena incorpora su sistema Advanced Noise Control, diseñado para mantener las voces claras incluso con viento fuerte, uno de los principales enemigos del audio grabado sobre una moto en movimiento.
Autonomía, montaje y manejo diario
En cuanto a autonomía, la Prism 2 utiliza una batería de litio-polímero de 1650 mAh con una duración estimada de cuatro horas de grabación y un tiempo de carga de 2.5 horas. De fábrica, la cámara incluye una segunda batería y un cargador doble, algo especialmente útil en salidas de todo el día.
El montaje se resuelve mediante un sistema magnético de liberación rápida, que permite cambiar la cámara de posición en segundos sin necesidad de herramientas. En la caja se incluyen dos bases magnéticas, un soporte para manubrio, un brazo de extensión pivotante y bases adhesivas de distintos tamaños.
Para la configuración del equipo, la Prism 2 cuenta con dos pantallas táctiles: una trasera de 2.4 pulgadas como pantalla principal, y una frontal de 1.4 pulgadas para ajustes rápidos y confirmación de grabación. La conectividad Wi-Fi permite vincular la cámara con la aplicación Sena Camera+, desde donde se puede previsualizar el material, administrar archivos y compartir clips directamente desde el celular, mientras que Bluetooth 5.2 se encarga del emparejamiento con headsets.
Relevancia para la comunidad de aventura BMW
Para quienes ruedan en grupo sobre modelos como la R 1300 GS o la R 1300 GS Adventure —donde el intercomunicador es prácticamente parte del equipo estándar en cualquier salida larga o convención de club—, esta función de grabación directa del Mesh Intercom resuelve un problema muy específico: preservar esas conversaciones que, muchas veces, son tan memorables como el paisaje mismo. Una advertencia en tiempo real sobre una curva cerrada, una broma entre compañeros de ruta o la indicación de un giro perdido son parte de la narrativa real de cualquier viaje de aventura, y hasta ahora quedaban fuera del video final salvo que alguien se tomara el trabajo de sincronizarlas manualmente.